24 agosto 2009

BENIDORM Y LA MORAL EN EL PSPV-PSOE


Por regla general quien tiene el poder lo conserva en las siguientes elecciones, a no ser que se haga el burro. En el caso de Benidorm, donde un tránsfuga del PP puede facilitar el acceso de los socialistas AL PODER EFECTIVO a un año y medio de las elecciones municipales, el secretario general del PSPV-PSOE, Jorge Alarte, se mantiene en sus trece de no facilitar esa transición. Alude a que es en cumplimiento de un pacto antitransfuguismo que los populares del PP no dudan en pasarse por el forro a conveniencia.

Lo inmoral es ir contra los intereses de los ciudadanos
No dudo que las intenciones moralistas de Alarte no sean las correctas en ese sentido, pero en política la moral resulta inmoral cuando los perjudicados pueden ser los ciudadanos. Los pactos antitránsfugas pueden valer a nivel parlamentario, bien sea en Les Corts, bien sea en el Congreso de los Diputados o el Senado, pero no tienen ningún sentido en los ayuntamientos, donde cada uno de ellos es un mundo bien diferente del otro.

Los pactos antitránsfugas no tienen sentido en los municipios
El poder municipal es el más próximo y directo al ciudadano. Todos se conocen y los lazos familiares y de vecindad pesan mucho más que en otras instituciones, más maleables a la hora de hacer páctos de partidos a espaldas de los ciudadanos. Por eso no se puede tener una regla fija que desde Valencia o desde Madrid condicione a un municipio en beneficio de unos supuestos intereses generales, pactados entre partidos en instancias superiores para dar estabilidad a sus grupos parlamentarios, sean autonómicos o nacionales.

Las alcaldías gestionan el censo y el dinero
Los populares, desde la oposición municipal, no han dudado jamás en facilitar cualquier tipo de pacto que quitase la alcaldía al grupo o partido que la tuviere, fuese del color que fuere. Lo importante siempre ha sido controlar el poder municipal en los momentos previos a unas elecciones. La clave está en que se maneja el censo y se disponen de recursos municipales para financiar la campaña a base de talonario subvencionador de entidades culturales y deportivas y a base de propaganda institucional indirecta. Cuando ganan, las tornas cambian.

El plurito del PP que bloquea al PSPV-PSOE
Es una oportunidad magnífica para empezar a reconstruir el PSPV-PSOE como opción de poder en la Comunidad Valenciana. Fué precisamente Benidorm quien le dió el poder a los populares. Lo hizo a través de una tránsfuga que le dió la alcaldía a Eduardo Zaplana y de ahí la presidencia de la Generalitat. No tuvieron reparo alguno luego en hacer el pacto antitransfuguismo para blindarse y de paso asegurarse de que los socialistas no emprendieran acción alguna contra sus intereses. La moralina de los socialistas ejerce un poder de bloqueo increíble sobre su propio partido y eso los populares lo saben. Como también saben que al ciudadano les importa un bledo cualquier tipo de moral que no sea su propio beneficio.

Malo para Ferráz, malo para Blanqueríes
Sea como fuere, del asunto Benidorm alguien saldrá tocado y posiblemente hundido. Debemos recordar que Maite Iraola, madre de la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, está en el grupo de los doce concejales socialistas que apoyan la moción de censura contra el alcalde popular de Benidorm, Manuel Pérez Fenoll, bastante poderoso en el PP de Alicante. Es un enfrentamiento indirecto entre Ferraz y Blanqueries, inoportuno ante unas inminentes elecciones autonómicas adelantadas y a poco más de un año efectivo de las elecciones municipales.

Releer a Maquiavelo
La Comunidad Valenciana requiere de políticos con mayúscula más que de moralistas y eso es lo que ofrece el PP a su pueblo, al menos, en apariencia (léase propaganda). Esta brecha de Benidorm, como antes la Pobla de Farnals, Canals y otros tantos municipios donde bailan o han bailado las alcaldías va a dividir mucho más a los socialistas valencianos, que siguen sin tener dirigentes claros y carismáticos y mucho menos pajolera idea de cómo salir del atolladero.

6 comentarios:

Antonio Pulido Ruiz dijo...

Carlos, se puede entender que el PP de Benidorm, tiene un problema interno cuando un concejal de su grupo lo abandona.
También, es conveniente recordar como el PP alcanzó la alcaldía de Benidorm, y luego la Generalitat. Tú lo manifiestas acertadamente.

No me gusta el autoritarismo amenazante de Alarte; la disciplina y la lealtad deben ser y sentirse voluntariamente.
Por tanto, estamos analizando un municipio muy concreto y especial para el PP y para PSPV-PSOE.
Ante esta tesitura, creo muy conveniente, y entre otras cosas escuchando tus razones, que la militancia de base debía pronunciarse sobre la conveniencia o no, de presentar la moción de censura en Benidorm.
Este hecho, sólo puede tener una consecuencia: si se acierta y se ganan las elecciones de 2011; ha sido acierto de todos/as. Si se pierden las elecciones, es un error de todos/as.

Comparto contigo, que es el momento ideal para trazar la hoja de ruta que indique el camino que sea de recorrer.

Nicolás dijo...

Totalmente de acuerdo. No hay objeciones.

Carolus Primus dijo...

Hola Antonio:

Creo que coincidimos plenamente en el análisis. Es una lástima que como base, no se nos tenga tanto en cuenta.

En este caso, la base de afiliados de Benidorm y su comarca, ya lo tienen decidido: apoyar a los "doce apóstoles" del cambio (los doce concejales rebeldes). En efecto, si se equivocan serán todos/as los socialistas de su ámbito, los posibles beneficiarios o perjudicados. Es su propia decisión.

Está claro que es una decisión que afecta fuera de su demarcación y que está sometida a la decisión de las ejecutivas tanto del PSPV-PSOE como del PPCV, por medio de un pacto anti-tránsfugas y que sólo cumplen a rajatabla los primeros. Es decir, quien decide lo que deben decidir las bases socialistas es la dirección del PP.

Es un pacto que ata de pies y manos al PSOE en la Comunidad Valenciana, en definitiva es un regalo para Camps, otro más.

A mi me dicen en la calle que la gente quiere votar al PSPV-PSOE, pero que a éstos no se les encuentra ni en sus propias sedes. Se lo digo a mis compañeros pero siempre hay excusas de calendario festivo o vacacional, lo saben todo y hacen lo mínimo para conservar lo poco que tienen, no se arriesgan, esperan el "milagro". Esa es la realidad que ven los ciudadanos valencianos, agravada con posturas "morales" como las que se adoptan en Benidorm.

No es problema de Alarte, que hay que tener huevos para dirigir lo que no existe, es un problema de falta de consistencia ideológica, cada cual tiene su propio PSOE en la cabeza que no comparte, y falta de objetivos. Cuando alguien propone algo nuevo está condenado porque otro alguien ve peligrar su poltrona de eterno "opositor", pero que le viene bien (al carguillo de turno) para no hacer nada porque nada quiere hacer. Parece que estén a sueldo del PP.

Sé que he derivado la respuesta, pero me hubiese dolido no ampliarla con lo que es el problema de fondo. Es "vox populi", todos lo saben, lo sabemos. Todos menos los carguillos locales de todas las agrupaciones valencianas.

Y solo tendrían que dejar hablar a sus propios compañeros.

Saludos y espero que estés disfrutando de este caluroso verano con algún sistema ventilador de aire.

Creo sinceramente que hay menos socialistas dentro del PSPV-PSOE que fuera

Carolus Primus dijo...

Hola Nico, ya veo que va algo bien tu nuevo USB playero.

Perdona si últimamente no hemos contactado, pero es que también estamos de vacaciones y con problemas similares.

Espero que alguien nos lea y que reflexione adecuadamente. No porque seamos muy listos, sino porque el tonto de mi pueblo piensa lo mismo y por eso vota al PP. Aparte de que le dan estampitas de Camps...

¿Cómo es posible que lo vea el tonto de mi pueblo, como lo vemos nosotros, y no lo vean nuestros amados dirigentes?

Saludos y cuidado con la arena que jode estos cacharros portátiles. Por experiencia.

Inga dijo...

Cuando se habla de la "toma de poder", no legitimada por las urnas, se acude a la disculpa "ellos también lo hicieron hace muchos, muchos años". Desde entonces ha habido elecciones municipales libres, ganadas por el PP. Este punto de vista disculpatorio hurta mi voto con nocturnidad y alevosía.
Ante todo si se defiende el interés del Ayuntamiento debería, por ética política y respeto al municipio y a la confianza de los ciudadanos, haber puesto a disposición del PP su activo político, incluyendo el escaño y el acta de concejal…claro que estamos hablando de honestidad.

La norma que rige la ley electoral significa que para obtener cualquier partido político representación institucional, éste debe conseguir al menos el 5% del total de votos. Sin embargo, un “tránsfuga” o abandono de sus funciones que no representa a nadie porque nadie le ha votado a él sino a un partido, a una lista cerrada, a unas siglas, a una ideología defendida por un grupo de personas, puede mantener su acta de concejal, manteniendo en vilo al Portavoz y resto de Concejales, o pasar al grupo de los no adscritos dotado de voz y voto: privilegiado de tener en sus manos los destinos de cualquier ciudad.

Si la razón es alma de toda ley, yo preguntaría a aquel que tiene obligación de interpretar su propia legislación, en nombre de qué se permite tal despropósito. ¿En nombre de la libertad y soberanía individual? A los componentes de un partido político elegido para gobernar los ha consagrado la sociedad en nombre “una” ideología. Tránsfuga o abandono de funciones significa divorcio, ruptura, quiebra y traición a su sociedad, sea cual sea su motivo, porque tenga o no tenga razón, la sentencia siempre es dictada cada cuatro años. El tránsfuga o concejal pasivo tiene la obligación moral de devolver su acta, su fe, su “dote” ideológica al sino de su partido, por dignidad.

El Concejal “pasivo” no adscrito sigue cobrando su salario como tal… ¿De quien proceden los votos que le permiten percibir unos emolumentos? De mi voto, desde luego no.

Por tanto, no mencionen la moral ni la ética; es hurto o estafa.

Carolus Primus dijo...

Inga:
Bienvenido/a a este blog.

En primer lugar comprendo tu postura. era la que yo adoptaba hace muchos, muchísimos años. La realidad demuestra que no es así.

Es cierto que presentarse en las listas de los principales partidos nacionales representa al menos un 50 % de los votos que se consiguen. El resto lo ponen los apoyos ciudadanos que personalmente consiguen los componentes de cada lista, de lo cual los partidos también se benefician. Como no son listas abiertas abiertas no se puede saber la cuota que corresponde a cada uno, al conjunto o al partido presentador.

Por otra parte, cuando a un candidato se les propone participar en una lista electoral, se supone que hay unas condiciones que deben cumplir ambas partes, partido y candidato. Si una de las partes no cumple la otra queda liberada de hacer con su acta lo que desee, porque la ley lo permite.

En segundo lugar,hasta hace bien poco el Partido Popular, incumpliendo el pacto que ahora tanto exige, ha promovido coaliciones "contra-natura" en todas y cada una de las localidades valencianas donde no gobernaba. Hasta conseguir mayorías casi absolutas en las pasadas municipales no ha dejado de pastelear al margen de la ciudadanía. Es decir, "ellos también lo hicieron hace muchos, muchos años" no es así.

Los que exigen moral y ética en la Comunidad Valenciana, a los demás por supuesto, son los del Partido Popular, cuando les conviene.

El ciudadano aquí es mero sujeto pasivo, por desgracia. El concepto de "hurto o estafa" tampoco vale, porque el ciudadano no elige diréctamente al alcalde, son los concejales quienes tienen ese derecho y, por lo tanto también el derecho de revocar.

Por regla, el partido que más concejales obtiene tiene acceso directo a la alcaldía. Cuando no se dispone de mayoría absoluta lo lógico es que tanto los partidos de derecha como los de izquierda pacten con los de afinidad ideológica porque sus votantes, independientemente del partido elegido, pertenecen en suma a una corriente ideológica X ó Y.

Ya hemos visto que los transfugas de un mismo partido forman un caso aparte porque al no poder computar los votos recibidos por derecho propio, listas cerradas,tampoco se puede decir cuántos son del partido, de los demás concejales o del propio transfuga.

Mientras no existan listas abiertas, ni el PP ni el PSOE están por la labor, el acta es del concejal única y exclusivamente.

Por eso, la moral o la moralina no existe o no debería existir en este caso ni en ningún otro similar o parecido.

En todo caso, la respuesta siempre está en las siguientes elecciones, donde el ciudadano, dentro de sus límites, aprueba o desaprueba lo realizado.

Aquí se habla de "la toma del poder" dentro de la legislación vigente, es decir, los concejales lo son porque están legitimados por las urnas. Más ilegítimo es que un partido obligue a un concejal a renunciar en contra de su voluntad y , por supuesto, de la de los ciudadanos que lo eligieron. Aunque hayan sido 12 o 14 que votasen a su partido sólo por ser él o porque su cara les sonaba.

La moral y la ética política se basa en el beneficio general del ciudadano cuyos intereses varían , no en la pasión por unos colores.

Saludos y encantado de tenerte en mi blog.