08 octubre 2009

GÜRTEL, MUCHO MÁS QUE CORRUPCIÓN POLÍTICA

Si alguien cree que el caso Gürtel pasará factura política al Partido Popular está muy equivocado. La corrupción está enraizada y es asumida como normal por la ciudadanía donde gobiernan los populares. Cuando la justicia ajuste cuentas, marcada ya como sospechosa, serán unos pocos los chivos expiatorios que carguen con el mochuelo, salvando al presunto partido corrupto de toda implicación en la corrupción.

La democracia requiere un PP sin corruptos
Si ello no es así y en el caso de que no se depuren responsabilidades políticas, si se demuestra que debe haberlas como ahora si parece, nos encontraremos en un futuro próximo con un Partido Popular al frente del gobierno que validará el "vale todo", lo que equivale a declarar la corrupción y la ley de la selva como norma básica del Estado. Eso no interesa a nadie y mucho menos al propio Partido Popular que, independientemente de la discrepancia política, es un partido necesario y fundamental para el funcionamiento de nuestra democracia.

Corregir prácticas deshonestas
La corrupción que ha saltado a la luz es un sistema de vida cuyo vehículo conductor es el partido político en el caso que nos ocupa, por lo que el partido siempre es sagrado y no debe aparecer nunca salvo casos puntuales. Si en un municipio, poniendo por caso, la información privilegiada de que unos determinados terrenos puedan ser recalificados  ayuda a que determinada empresa los compre a precio rústico y genere unos ingresos extra, fuera de los cauces normales, es evidente que esa información junto con las revisiones normativas pertinentes tienen un precio también extra. Ese ingreso extra no irá a parar al partido que gobierna en ese municipio de forma nominal, sino al ciudadano tal que resulta que es el Alcalde, concejal o militante que se encarga de recaudar y repartir entre los socios del tinglado, sin que aparezca para nada el nombre del partido al que pertenecen. Esas siglas son el seguro que hay que preservar para el futuro. Sin embargo, la financiación será a nivel particular con el puntual cheque de todos los implicados cuando venga una elección política que necesite asegurar la continuidad de esas actividades, en principio no delictivas. Y eso es lo que ha estado pasando hasta la fecha, ampliado a todos los niveles del Partido Popular, por lo que se deduce de lo que se conoce del sumario Gürtel.


Liberar al empresario del "impuesto revolucionario"
En lo que se refiere a la complicidad de otros sectores sociales, los empresarios, pequeños o grandes, saben que sus intereses van ligados a ese porcentaje de la caja B destinado al cobrador del partido x que le facilita los contratos. Este porcentaje nunca será registrado en ninguna contabilidad de partido, serán los sobrecostes de obra o servicios públicos los que maquillarán las cuentas, los beneficiarios serán personas físicas o jurídicas que garantizarán la continuidad del sistema mediante un pacto de silencio. Como en las películas que reflejan la vida de los Don Vito y los Al Capone, nadie se sentirá culpable, es lo normal, es lo que han hecho toda la vida.


Existen más Gürteles
El entramado político y social, si juntamos otros casos de corrupción urbanística, desviación de fondos públicos a entidades privadas afines o adjudicaciones a dedo de contratas o servicios, no se reduce todo a lo apuntado anteriormente, que es un ejemplo para entender la cadena de favores al margen de la ley en que se sustenta todo el edificio. Intervienen también las entidades financieras que dependen directa o indirectamente del control político del Partido Popular, como las Cajas de Ahorro en los asuntos inmobiliarios, e intervienen también multitud de pequeños beneficiarios como subcontratistas y funcionarios que aprovechan la actividad pública para nutrir sus negocios privados. Por ejemplo, médicos que trasladan el grueso de su actividad pública a sus clínicas privadas a través de conciertos económicos con las administraciones o trabajadores privilegiados de empresas públicas que crean pequeñas empresas ligadas también a las administraciones aprovechando sus contactos.

La ciudadanía "cautiva" de la red mafiosa
Es una red de actividades de economía subterránea con cobertura legal que se sufraga con los sobrecostes aplicados a los contratos y adjudicaciones públicas y todo el mundo resulta beneficiado. Lo que el ciudadano percibe por un lado se sustrae por otro, el Estado (administraciones central, autonómica y municipal) es el perjudicado, es decir, al final todos los demás ciudadanos que no participan en la fiesta. Los favores se aplican entre conocidos, de un mismo partido, hasta que alguien del grupo  se ve agraviado y se destapa la olla, como en el caso Gürtel .

La ideología ultraliberal justifica la corrupción
El tema da para muchos libros con más de los 17.000 folios del sumario, pero lo que aquí interesa resaltar es que existe una complicidad ciudadana larvada en años y que los medios de comunicación, que no son ajenos en las prácticas corruptas, han cubierto con una capa ideológica que ha salvado el todo vale mientras no le toquen sus negocios. Las políticas sociales y la defensa de un Estado garantísta y de servicios públicos estables y fuertes choca de frente con este sistema opaco, mafioso en si, que ve mermadas sus ganancias y atacado su sistema "normal" de vida.

Unas elecciones anticipadas no solucionan nada
Alguien pide elecciones anticipadas en la Comunidad Valenciana creyendo que la ciudadanía está en contra de la corrupción y por desgracia no es así, porque participan de dicha corrupción sin ser conscientes de ello, en la mayoría de los casos. Lo que pasará es que la unidad de grupo funcionará a toque de campana, hay demasiados intereses implicados, incluido el interés de ese medio mendigo, medio pensionista no contributivo, cuyos ingresos han venido de la mano del concejal x del partido x que le ha gestionado la paga y que le hace saber que le debe la vida de por vida.

La desproporción de medios, gracias a la financiación corrupta, explica las mayorías aplastantes del PP en Valencia y Madrid
Se entienden así las brutales y arrolladoras campañas electorales con las que se despachan en el Partido Popular. No hay equidad, ni igualdad, ni proporción en el uso de medios para influir en el electorado. Ello anima la combatibidad del partidario de derechas, principal beneficiario de la corrupción y desanima totalmente al partidario de izquierdas cuyo beneficio es moral y está ligado a su sistema de ideas progresistas. Esto último se presupone como principio, lo cual no siempre es cierto.

Si la justicia no se aplica con justicia el ciudadano pedirá un Berlusconi
Se va a requerir un cambio educativo y de esquemas mas allá de cualquier otro cambio político venido de unas elecciones. Con el caso Naseiro se puso la primera piedra en la tolerancia de la corrupción política y social (el narcotráfico también era fuente de financiación). Filesa. Malesa y Time Export no tuvieron la misma suerte y esperemos que Gürtel y otros casos similares no acaben como el caso Naseiro (financiación ilegal del PP).

Italia es el ejemplo de que cuando la economía funciona al margen de la legalidad, aparentemente independiente de la política, como en los cuarenta años anteriores a Berlusconi, versión moderna de Mussolini, aparece un Berlusconi.

1 comentarios:

Nicolás dijo...

Comparto de principio a fin el post y por eso mismo soy tan escéptico y creo que todo va a seguir exactamente igual. Al tiempo.