26 agosto 2009

NECESITAMOS UN ALFONSO GUERRA EN EL GOBIERNO


Con una pequeñísima parte de lo que ocurre en el PP, si en su lugar estuviese el PSOE, nos habrían machacado sin misericordia alguna. Aún así nos machacan. Tienen que ser ministros del PSOE los que dimitan por las culpas de otros. Algo falla y no es de ahora.

La sensación en las bases socialistas, las que no participan de cargos, es que nuestros dirigentes actuales siguen con el biberón en la boca. Hacen mucho si, trabajan demasiado en gestionar, pero muy poco en vender lo que hacen y, cuando lo hacen, se cansan enseguida y pasan a otra cosa.

¿Tan difícil es ver que las campañas mediáticas y las electorales del Partido Popular se financian con los sobrecostes en los contratos públicos de ayuntamientos y comunidades autónomas gestionados por el PP ? La gente que cobra mil euros mensuales o menos quiere saber dónde está su dinero. Si el PSOE calla es que otorga.

¿Cómo es posible que el PP, en comunidades como la valenciana, sólo muestre como gestión fuegos artificiales, eventos deportivos y sobrecostes y saque mayorías absolutas humillantes y aplastantes?. Porque su gestión es propaganda, pura propaganda. Y el dinero lo pone el gobierno central. Se haga lo que se haga siempre los premios serán para el PP y los palos para el PSOE.

La conclusión es que se necesitan ministros mediáticos única y exclusivamente dedicados a este menester, a ser posible y muy necesario, con la acidez verbal del ex-vicepresidente Alfonso Guerra. Lo piden las bases socialistas a gritos, pero ya se van cansando de tanta placidez y serán los siguientes, después de los ciudadanos, en abandonar el barco.

A mi ya no me vale que la vicepresidenta De La Vega, por poner un ejemplo sobre lo que significa un número dos, sea muy trabajadora, tenga carácter para coordinar, que lo es y lo tiene, si luego no transmite el mensaje con fuerza y se enganche al hablar ante cualquier pregunta de las oposición. Ya no me vale porque el trabajo principal lo hacen los subsecretarios y los directores generales, o deberían de hacerlo. Uno pide más “guerra” para que los votantes, los simpatizantes y los propios afiliados socialistas se sientan arropados a la hora de dar la cara ante la avalancha popular.

No sólo hay que tener la razón, hay que ganar las batallas con todos los medios posibles, porque cuando ganas batallas siempre tienes la razón de tu parte. Los que perdemos por décadas cuando no se hace así, ganar batallas, somos los que apoyamos las ideas progresistas. Eso se debería tener muy en cuenta en las direcciones de todos los niveles del Partido Socialista y del gobierno que es sustentado con los votos progresistas.

El PSOE no es propiedad de los afiliados y dirigentes actuales. Es un patrimonio histórico de los españoles progresistas y de izquierdas desde hace 130 años. El deber de sus dirigentes es preservar para el futuro ese patrimonio para que la sociedad cambie constantemente de acuerdo con los avances sociales y tecnológicos de cada momento. Por eso se deben a sus partidarios más que a normas morales que nada tienen que ver con la política y con el beneficio de los ciudadanos.

Cuando el PSOE y su gobierno ceden ante unos delincuentes instalados en la política a través de un partido llamado PP, están cediendo en sus obligaciones para con el pueblo que gobierna o pretende gobernar. Más claro: más propaganda, más atacar y más defenderse. Hay que ser mucho más descarados que los de la derecha, que lo son por genética. El pueblo admira a los que tienen éxito, a los descarados y a los cabronazos por naturaleza.

Dar al pueblo circo, mucho circo, pero también el pan de verdad, no el que da el PP.

4 comentarios:

PK2rr dijo...

Hola Carolu. Aunque escribo poco, te leo y tienes razón.
Yo como votante socialista (hasta el momento) me siento humillado por estos peperos.
Como pueden decir que el gobierno los vigila y no hay nadie que se querelle con ellos, que le hagan pagar las mentiras (mentiras que además sean delito) y se queden si hacer nada.
O es verdad lo que dicen los peperos o no los entiendo.
Me siento humillado por esta gente y decepcionado. Nosotros los votantes no podemos hacer nada.
Te digo una cosa Carolus si no hay nadie que denuncie esas mentiras las próximas elecciones no voto a nadie mi voto socialista se quedan sin el y con el mío el de toda mi familia que esta igual de indignada que yo. Un saludo Carolus

Nicolás dijo...

Una de las cosas que más me estimula de la blogosfera es percarme que hay otra gente que piensa como tú e incluso tiene las mismas ideas. En un mundo y en un país cada vez más aburguesado donde buscamos que la vida sea cada vez más cómoda, defender según qué principios no es nada fácil. En una discusín política hace unas semanas surgió precisamente el tema que apuntas y señalé que necesitábamos de nuevo a Alfonso Guerra. No se le oye y creo que aún está en disposición de transmitir lo que piensa, porque él es de los que se creen lo que dicen. ¿A qué pacto habrá llegado con Zapatero para que no se le oiga?

Si no transmitimos, la militancia no se moviliza y los votantes tampoco. Y me da la impresión que transmitimos bastante mal.

Carolus Primus dijo...

Hola PEKADORRR:

Creo que todos sentimos lo mismo. Los que nos mandan creen que no dejaremos de votar porque la alternativa, que gane el PP, es mucho peor. Es cierto no lo haríamos.

Pero en un momento dado de cabreo, ya son muchos los cabreos, ya nos dará igual. Sobre todo cuando ya no se diferencian unos de otros y a los nuestros se la sopla lo que ocurra a los demás mientras ellos vivan en una nube con la jubilación asegurada.

Esperemos no llegar a ello. Un saludo, compañero.

Carolus Primus dijo...

Nicolás:

Lógicamente pensamos lo mismo porque, en la base, participamos de las mismas ideas globales y , además, conocemos la condición humana.

Esta idea de resucitar a Alfonso Guerra, no es privativa nuestra, ni tuya ni mía. Creo que tanto el amigo PK2RR que comenta en este mismo blog como otros miles de votantes, simpatizantes y afiliados, piensan lo mismo. De hecho muchos de ellos así me lo han comunicado personalmente.

Alfonso Guerra no era, ni mucho menos , como se pintaba, sólo actuaba. No en vano su condición profesional, entonces, de director teatral. Está "jubilado" para el teatro público a petición personal. Pero ello no es óbice para que vuelva o se busque a otro parecido con carta blanca para ir por libre y ser al mismo tiempo blanco de los odios de la derecha.

Lo malo es que cuando hay uno, recuerdo al ex-ministro de Justicia Bermejo que lo "parecía", se le cortan las pelotas. Craso error.

La clave está en tu frase "Si no transmitimos, la militancia no se moviliza y los votantes tampoco. Y me da la impresión que transmitimos bastante mal."

Por eso, en mi blog, no paro de dar la paliza sobre ese aspecto. A ver si alguien con suficiente poder de influencia lo lee por casualidad en este u otro blog y se la abren los ojos.

Lo dudo mucho, pero se hace lo que se puede. Sé que tú también lo intentas.

Saludos, al menos nos desfogamos.