15 mayo 2010

ESPAÑA: EXPERIMENTO PROGRESISTA FALLIDO

El boom económico y las altas tasas de empleo de la anterior legislatura por los suelos debido a la crisis económica. Las tímidas inversiones en investigación, infraestructuras, energías alternativas y políticas sostenibles han durado dos telediarios. Leyes como la Dependencia y Educación para la Ciudadanía boicoteadas y aplicadas a medias. Y el resto de las políticas sociales de Zapatero, mantenimiento del nivel adquisitivo de las clases menos pudientes, se han ido al cuerno porque hay que defender la moneda común europea (el euro) con políticas dictadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y los principales gobiernos ( de derechas) que componen la Zona Euro. Una moneda sin el soporte fiscal común y dejada de la mano de los reinos de taifas de cada gobierno nacional. Al final se impone el conservadurismo de “ama de casa” de los gobiernos europeos que ponen los recursos por su potencial económico: Alemania y Francia.

El gobierno socialista podría haber continuado con las inversiones públicas y el apoyo a las energías renovables, garantía de independencia y ahorro económico a medio y largo plazo. Podría haber “resucitado” el impuesto de Patrimonio para las rentas más altas, reformado las SICAV donde las rentas más altas tributan el 1 %, siendo que las de trabajo, las de las clases media y bajas, lo hacen al 43 % de sus ingresos. Podría haber influido en otros países para crear un impuesto gravando los movimientos de capital bursátil para controlar los ataques especulativos. Podría haber obligado a las entidades financieras a facilitar créditos y haber fijado una moratoria en el embargo de viviendas por morosidad a causa de la crisis. Podría haber metido en la cárcel a los responsables de la especulación y la quiebra fraudulenta de empresas. Podría haber creado empleo con inspectores que aflorasen a la legalidad ese 23 % de economía sumergida, que no contribuye a los ingresos estatales. Podría haber creado también miles de puestos de trabajo atribuyendo las gestión directa al Estado central de la Ley de Dependencia. Y podría también haber detraído transferencias económicas a las comunidades autónomas en favor de los municipios a través de los planes E, que es donde se ha demostrado algo de eficacia. Entre esos mismos “podría”, tendría que haber hecho el “ajuste” que ha hecho ahora, de forma escalonada, pero mucho antes.

Al final le ha hecho un gran favor a la oposición, al Partido Popular, aplicando sus políticas neo-liberales, sin beneficio para la población que cree en el mantenimiento de los servicios públicos esenciales, que finalmente acabarán en la privatización y en el co- pago en doble partida: a través de nuestros impuestos y pagando en caja directamente, que es el modelo americano soñado por el Partido Popular. La derecha se libra de la impopularidad de las medidas anticrisis y, sin hacer nada en absoluto, tiene el campo libre para ganar sucesivas elecciones, borrar de la memoria todas las acciones del partido socialista durante su mandato y aplicar su duro programa antisocial sin oposición alguna.

¿ Qué es lo que queda ?. De la anterior legislatura sólo nos acordaremos del 11-M , de la “negociación” con ETA y del caso De Juana Chaos. De esta, que con Zapatero hubo la mayor crisis económica de la historia y que intentó hacer políticas “keynesianas” con falta de convencimiento y que al final tuvo que virar al neo-liberalismo por su tardanza en aplicar la tijera, sin olvidar el abuso de los impuestos indirectos (propio de la derecha) en detrimento de los directos ( más de acorde con la ideología socialista). Eso sí, aplicándola a parados, pensionistas y funcionarios, sus únicos y últimos valedores de toda su acción política. Queda la palabrería.

Decir que es provisional y cuando vengan tiempos mejores se volverá a las políticas sociales anteriores, como afirma la vice-presidenta De La Vega, es hablar por hablar. Con lo que queda de legislatura no habrá segunda oportunidad. Ocho años de gobierno PSOE quedarán como mal recuerdo y el socialismo habrá perdido la oportunidad de demostrar que hay una alternativa al capitalismo puro y duro. Y lo será, el progresismo y el socialismo, fallido por generaciones.

En el fondo se demuestra que las ideas socialistas o socialdemócratas son sólo ilusiones en lo económico fruto de intelectuales trasnochados y quimeras en lo social, copia barata que pretende competir con la “política social” de la Iglesia Católica. Ni siquiera se ha sabido competir en comunicación y propaganda que es el único “as” que le quedaba por ensayar a la izquierda. Para más desazón esas mismas políticas las pueden realizar los conservadores sin necesidad de renunciar a sus ideas más profundas, como se demuestra en la Europa del “Estado del Bienestar” desde finales de la II guerra mundial. El socialismo se ha convertido en espejismo cuando es aplicado por quienes dicen ser de izquierdas sin haber modificado su sistema de pensamiento y análisis de acorde con lo que se pregona.

Es duro observar que el capital, desde los tiempos de Reagan y la Thatcher, no ha dejado de invertir a nivel mundial en formar pensamientos neo-liberales desde la escuela hasta las universidades, de donde salen jueces, maestros, comunicadores e ingenieros que luego forman la red social que defiende sus intereses. Ello justifica que la sociedad (trabajadores, consumidores y ciudadanos al mismo tiempo) esté más interesada en la posesión de propiedades y la obtención rápida del éxito social al más puro estilo de vida americano, tipo “cow-boy”, que en la solidaridad, la igualdad de oportunidades y un sistema social que garantice que no se va a tener que hipotecar la vivienda por una simple operación quirúrgica como ocurre en los Estados Unidos de América.

El socialismo sólo actúa a nivel político ocupando cargos y dictando leyes sin base social convencida de la defensa de sus propios intereses como mayoría, ni siquiera se tiene a los trabajadores que son vaivén de los medios de comunicación dominados por la propia derecha neo-conservadora. Sólo es factible en tiempos de bonanza económica, al menor tropiezo los abanderados de la “progresía” enmiendan sus pasos, manteniendo la palabrería socialista o socialdemócrata, pero aplicando lo que han aprendido desde sus lugares de formación: los esquemas mentales conservadores y del poder económico capitalista.

De esta forma es imposible ser de izquierdas y demostrar que se tiene la razón.

2 comentarios:

Nicolás dijo...

La derecha sabe perfectamente que políticas aplicar y va directamente a hacerlo sin atender a nadie. La izquierda sigues con sus complejos y su obsesión por agradar a la derecha mientras dice que no hará lo que acaba haciendo. Hubo quien esperaba a Godot, a nosotros sólo nos queda esperar el triunfo del PP. Zapatero se la ha servido en bandeja.

Carolus Primus dijo...

En cuatro palabras has dicho lo mismo que yo en cuatrocientas.

Te acompaño en el sentimiento.