13 mayo 2010

REVOLUCIÓN ECONÓMICA DE ZAPATERO

¿ Por qué todos los gobiernos de izquierdas acaban por hacer políticas de derechas al menor tropiezo económico ?. Ahora resulta que policías, guardias civiles, médicos, enfermeras, maestros, administrativos, jubilados y pensionistas son los que ocasionaron la mayor crisis económica y social conocida en el mundo desde hace ocho décadas. A los pobres banqueros hay que seguir permitiéndoles el desahucio y el expolio masivo de viviendas que los canallas de los hipotecados se niegan a pagar puntualmente una vez al mes. A los empresarios que ganaron millones de euros en pelotazos urbanísticos hay que darles facilidades para que los extorsionadores de sus empleados no les dejen sin BMW a causa del excesivo gasto que supone indemnizar con 33 días de salario por carta de recomendación al INEM. Y por último a los políticos, esos reformadores de ciudadanos que usan nuestro dinero para salvarnos de hospitales, colegios y asilos públicos, los queremos meter en la cárcel. Sólo porque somos unos desagradecidos al no querer premiarles con un tercio de los costes en el co-pago de medicinas, peajes y recalificaciones.

Que gobiernos progresistas cedan al chantaje de organismos que, como el FMI, han ocasionado desgracias nacionales y colectivas para devolver préstamos a intereses de usura y condiciones draconianas sólo tiene una explicación: no existe economía de izquierdas y mucho menos ideología socialista o socialdemócrata. La experiencia dice que siempre ha sido así, que los trabajadores (consumidores y ciudadanos al mismo tiempo) no tienen nada que ver con ideologías, sólo son espectadores pasivos de espectáculos de marionetas - rojas y azules- provenientes del mundo de la "intelectualidad" y manejadas por el dinero y el poder de los que están en la sombra.

Cuando lo ensayado, lo más parecido a una política de izquierdas en economía, ha sido proteger el consumo de los más desfavorecidos para que se mantuviera un mínimo ciclo económico de supervivencia hasta mejores tiempos y evitar revoluciones callejeras; cuando se ha suplido la inversión privada con tímidas inversiones públicas como el Plan E porque los empresarios necesitaban el dinero de sus empresas y de sus empleados para comprarles a saldo a estos últimos sus propiedades aprovechando la coyuntura; cuando se ha invertido cicateramente en energías alternativas para no depender del exterior, mientras las compañías energéticas exigían nuevas tarifas para que la inversión fuese coste cero; cuando empezamos a salir, publicitariamente, de la crisis.... nos encontramos con que Keynes y la New Deal fue un sueño inexistente.

Los únicos que han apoyado a Zapatero, los beneficiarios de su política social, los menos culpables de los desmadres de financieros, bancos, cajas de ahorros y políticos metidos a cajeros de dinero público, favorecedores de “gürteles” masivos, pagan los platos rotos. Zapatero ya no tiene quien lo escuche: Ni trabajadores, ni sindicatos, ni pensionistas, ni jubilados y tampoco sus funcionarios. Se ha quedado solo en manos de sus depredadores, que a partir de ayer 12 de mayo de 2.010 son los únicos que le aplauden.

Hacía falta medidas para apretarse el cinturón, es cierto, pero las tomadas son las fáciles recetas de siempre por miedo a ser “revolucionario”, es decir, por miedo a aplicar políticas como las ensayadas por ese mismo gobierno con falta de coraje, clarividencia y una buena política de comunicación y de pedagogía. Además siempre llegando tarde y mal y sin convencimiento alguno.

Que medidas como suprimir el “cheque-bebé” cuando es necesario el crecimiento demográfico para garantizar el sistema social a 20 años vista; congelar pensiones y sueldos cuando se requiere reactivar el consumo para mantener al actividad económica y no destruir empresas que aumenten el gasto público con más desempleados; reducir 6.000 millones de euros de inversión pública estatal para generar más actividad que no va a realizar la inversión privada y de esta forma estar preparados en la modernización de nuestro país para cuando necesitemos competir a la salida de la crisis, o reducir nuestra cooperación con países que deberían salir del tercer mundo para convertirse en potenciales clientes de nuestras exportaciones.... sean las medidas “estrella” que se nos exigen por futuros competidores de nuestros productos  es un camelo y una estupidez. Máxime cuando los responsables del déficit público, financieros y tiburones empresariales, siguen sin soltar la pasta que se les ha prestado y sin ir a la cárcel como ejemplo y escarmiento.

No funcionará sin el concurso de los gobiernos autonómicos y municipales que manejan dos tercios de dinero público, siendo que las ciudades y comunidades autónomas con más riqueza están en manos de la oposición al gobierno central. El socialismo dormirá por décadas por este cambio tan brusco y seguiremos con el mismo sistema económico y social depredador. No soy economista, pero hay que ser muy gilipollas para no ver lo que todo el mundo ve menos el gobierno socialista de Jose Luis Rodríguez Zapatero: Que se la han colado por no creer en lo que se dice que se es.

Caldo de cultivo para “revoluciones” berlusconianas o chavistas .... y sin embargo estamos a tiempo.

Ver: El FMI cree que los recortes de Zapatero son el buen camino.
        Medidas anticrisis.

Postdata: Seguimos sin saber, con explicaciones claras, concretas y precisas, cual es el estado de gravedad de nuestra economía, qué justifica el cambio tan brusco de política y porqué se ha llegado tarde tras dos años de crisis evidente. Los sacrificios colectivos se asumen cuando hay consciencia de la realidad para hacerse cargo de ella, fijando rumbos y destinos para implicarse decididamente.

2 comentarios:

Nicolás dijo...

Quienes ahora le aplauden son los mismos que quieren su cabeza.

Carolus Primus dijo...

Efectívamente.